MADRID 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
Las cerezas son una de las frutas más esperadas de los meses más cálidos --algunas variedades comienzan a cosecharse en abril--, pero también una de las más delicadas. Su piel fina y jugosa las hace especialmente vulnerables a la humedad y al deterioro, lo que reduce significativamente su tiempo de conservación.
Para disfrutar de las cerezas por más tiempo sin que la humedad las arruine, los expertos recomiendan seguir una serie de trucos y métodos de conservación que prolongan su vida útil.
¿CÓMO GUARDAR LAS CEREZAS EN LA NEVERA PARA QUE DUREN MÁS?
Uno de los errores más comunes al almacenar cerezas es lavarlas antes de guardarlas. Según los expertos de Lazaya, la humedad residual en la piel de la fruta favorece la proliferación de moho y acelera su deterioro. Por ello, es fundamental guardarlas sin lavar y solo enjuagarlas justo antes de comerlas.
Otro aspecto clave es la temperatura. Las cerezas deben mantenerse refrigeradas, pero sin exponerlas a un frío extremo. La mejor forma de conservarlas es colocarlas en el cajón de las verduras del frigorífico, donde la temperatura es más estable.
Además, se recomienda guardarlas en un recipiente con tapa o en una bolsa de plástico perforada, lo que evita la pérdida de humedad sin que se acumulen excesos que puedan acelerar su descomposición. También es importante no apilarlas ni colocar peso sobre ellas, ya que su piel es delicada y se pueden dañar con facilidad.
EL TRUCO DEFINITIVO: CONSERVARLAS EN FRASCOS DE VIDRIO SIN REFRIGERACIÓN
Si se busca una alternativa a la refrigeración, el sellado en frascos de vidrio es una técnica efectiva que permite mantener las cerezas en perfecto estado sin necesidad de nevera. Este método, utilizado tradicionalmente para conservar alimentos, evita la exposición al aire y la humedad, dos de los factores que más afectan su frescura.
Para ello, es fundamental seguir estos pasos:
Lavar las cerezas con agua fría y deshuesarlas con un utensilio adecuado para evitar romperlas.
Preparar un jarabe simple con dos tazas de azúcar y cuatro de agua, calentándolo hasta que el azúcar se disuelva por completo.
Esterilizar los frascos de vidrio sumergiéndolos en agua hirviendo durante unos minutos y dejándolos enfriar a temperatura ambiente.
Llenar los frascos con las cerezas y verter el jarabe caliente sin llegar al borde, dejando un pequeño espacio de 1,5 cm.
Cerrar bien los frascos y someterlos a un baño de calor a unos 80ºC durante 15 minutos.
Este proceso garantiza que las cerezas se mantengan frescas durante más tiempo sin necesidad de refrigeración y sin perder su sabor.
OTROS CONSEJOS CLAVE PARA CONSERVAR LAS CEREZAS FRESCAS
Además de los métodos mencionados, los expertos ofrecen algunas recomendaciones adicionales para evitar que las cerezas se deterioren rápidamente:
No exponerlas al sol directo: el calor acelera su maduración y reduce su vida útil. Lo ideal es mantenerlas en un lugar fresco y oscuro si no se van a refrigerar.
No mezclar cerezas maduras con verdes: las cerezas maduras emiten gas etileno, lo que acelera la maduración de las más verdes y hace que se estropeen antes.
Elegir bien al comprarlas: las cerezas más frescas tienen un color rojo brillante y rabillos verdes, lo que indica que aún no han empezado a deteriorarse.