MADRID 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Cruz del Valle de los Caídos, renombrado como Valle de Culegamuros, se mantendrá tras la resignificación que prepara el Gobierno, así como la comunidad benedictina y el culto en la Basílica, que no será desacralizada, según han confirmado tanto la Iglesia como fuentes gubernamentales.
En cuanto a las intervenciones del templo, la Archidiócesis de Madrid señala que se estudiarán respetando los criterios litúrgicos y el fin para lo que ha sido erigida la Basílica, garantizando un acceso independiente.
Concretamente, la Archidiócesis ha señalado en un comunicado, consultado por Europa Press, que dentro de un "proceso de diálogo abierto" con el Gobierno, "hasta la fecha, lo único definitivamente acordado ha sido la permanencia de la comunidad benedictina y la no desacralización de la Basílica, así como el respeto a todos los elementos religiosos situados fuera de la misma".
REUNIÓN EN EL VATICANO
Más allá de estos puntos, según la Archidiócesis, cualquier otro aspecto relacionado con la resignificación es competencia exclusiva de la Santa Sede y el Gobierno, que son las partes que han llevado a cabo las negociaciones. En este sentido, el Ejecutivo ha confirmado a Europa Press una reunión del ministro de Presidencia, Félix Bolaños, con el secretario de Estado vaticano Pietro Parolin el pasado 25 de febrero, avanzada por 'eldiario.es'.
La Archidiócesis añade que el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, ha participado en este proceso como interlocutor designado dentro de una comisión eclesial. En este marco, apunta que se ha producido un intercambio de "notas privadas", según señala, sobre cómo articular la resignificación del Valle de los Caídos, "garantizando siempre el respeto a los elementos religiosos y la permanencia del culto en la Basílica".
"Desde la Archidiócesis de Madrid se quiere enfatizar que todas estas cuestiones han sido objeto de intercambio de cartas y notas de trabajo. De la misma manera, reitera que -más allá de la actividad pastoral-, su papel es de acompañamiento, pero sin tener jurisdicción sobre la Basílica ni sobre la comunidad religiosa que allí reside", añade.
RELEVO DEL PRIOR
La pasada semana se conoció el relevo del hasta ahora prior de la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, Santiago Cantera, por parte del abad de Solesmes, Geoffroy Kemlin, tras agotarse los tres trienios como prior administrador de la basílica. Alfredo Maroto, perteneciente a la comunidad, fue nombrado para reemplazarle.
Según explicaron las fuentes consultadas, el pasado mes de noviembre la comunidad benedictina entró en un proceso de discernimiento para abordar el presente y futuro de la abadía encabezado por la presencia del abad presidente, el abad de Solesmes.
El ministro Bolaños celebró el relevo de Cantera porque, según indicó, era "inconcebible" que un prior "nostálgico del franquismo dirigiera allí la comunidad benedictina".
En este sentido, el ministro anunció que en las "próximas semanas" el Gobierno iba a convocar un concurso internacional para recabar las "mejores ideas" para la resignificación del Valle de los Caídos.
El Ejecutivo ha mantenido varias reuniones con la Iglesia en las que han participado el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, y el nuncio del Papa, Bernardito Auza.
Desde el mes de diciembre, se acordó que el interlocutor con la comunidad y la Santa Sede fuese el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid.
El cardenal José Cobo ya explicó en una entrevista con Europa Press el pasado mes de diciembre que la Iglesia ha defendido la presencia de la comunidad, la no desacralización de la basílica y la pervivencia de la presencia cristiana.
Cobo se mostró dispuesto a "dialogar" sobre la resignificación del Valle de los Caídos, salvando dos líneas "inviolables": la basílica y la comunidad monástica.
"Salvando esos dos puntos, podemos dialogar", señaló Cobo entonces, al tiempo que abogó por que este diálogo entre todas las partes implicadas --Santa Sede, Gobierno, benedictinos-- se entablara "con sosiego" y "sin ideologizaciones".
Este mismo martes fue nombrado el monje Alfredo Maroto Herranz como prior administrador de la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, y en su primera misa como prior, deseó que Cuelgamuros sea un monumento a la reconciliación y un Valle de paz.