Afirma que "el nivel de abandono global que sufren los civiles en el este de la RDC debería avergonzar a los líderes mundiales"
MADRID, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -
La organización no gubernamental Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) ha advertido este miércoles de que cientos de miles de personas están "pendiendo de un hilo" en el este de República Democrática del Congo (RDC) a causa del deterioro de la situación humanitaria por el repunte de los combates en la zona, especialmente a raíz de la ofensiva del grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23).
"Estoy realmente conmocionado por las condiciones que he visto en la ciudad de Goma y sus alrededores. La vida de cientos de miles de personas aquí, en el este de RDC, pende de un hilo", ha señalado el secretario general de la ONG, Jan Egeland, tras una visita realizada recientemente al este del país africano.
Así, ha resaltado que "la gente se ha visto obligada repetidamente a huir de los campamentos (de desplazados)" en las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur, donde "las instalaciones esenciales ya eran a menudo inadecuadas". "Ahora, la mayoría se encuentra en lugares sin refugio, saneamiento básico ni agua potable, lo que ha provocado un rápido aumento de enfermedades como el cólera", ha lamentado.
Egeland ha resaltado que "muchos desplazados" con los que se ha reunido durante su visita "han perdido todo tras años de violencia". "Es inaceptable que un pequeño número de organizaciones humanitarias hagan frente a una montaña enorme de necesidades", ha sostenido, antes de pedir que "la ayuda sea equivalente a la enorme escala de sufrimiento humano".
"Es necesario posibilitar soluciones a largo plazo, permitir que los niños regresen rápidamente a la escuela, reabrir los bancos y poner fin de inmediato a la violencia y las amenazas de violencia contra los civiles", ha argumentado, después de que la última ofensiva del M23, respaldado por Ruanda, haya dejado cerca de 1,2 millones de desplazados en ambas provincias.
En este sentido, ha reseñado que "los combates y el conflicto continúan, con miles de familias atrapadas en la incertidumbre, sin medios para reconstruir ni cultivar alimentos". "La situación de los civiles en el este de RDC ha sido durante años una mancha para la comunidad internacional, y ahora ha empeorado aún más", ha manifestado.
"El nivel de abandono global que sufren los civiles en el este de la RDC debería avergonzar a los líderes mundiales", ha dicho Egeland, quien ha incidido en que "ahora, en un momento de profunda inseguridad y con muchas familias regresando a sus lugares de origen, es necesario tomar medidas concertadas para finalmente apoyar adecuadamente a la población".
"La asistencia humanitaria y para el desarrollo debe ser prioritaria: la población de RDC no debe enfrentarse a más de lo mismo", ha añadido, en medio de los esfuerzos del NRC para entregar ayuda de emergencia a los desplazados, unas labores socavadas por la decisión de cortar la financiación a proyectos humanitarios tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.