MADRID, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -
El portero de la Real Sociedad, Álex Remiro, afirmó que le "gustaría" que "árbitros y jugadores" se hablaran "bien en el campo", porque están "acostumbrados" a hablarse "mal" y a faltarse "el respeto", lo que "no ayuda al fútbol", al mismo tiempo que defendió que se van "tristes, pero orgullosos", después de caer eliminados en semifinales de Copa del Rey ante el Real Madrid.
"Mal sabor de boca no. Nos vamos tristes, pero orgullosos de lo cerca que hemos estado. Estamos en un proceso de mejoría y de cambios de jugadores jóvenes que han subido, gente nueva que llega. Vamos a quedarnos con lo bueno y a seguir", analizó el empate (4-4) que les dejó fuera del torneo, tras el 0-1 de la ida.
El de Cascante reconoció que ya visualizaba los penaltis, cuando Rüdiger marcó el empate. "Siempre que hay una eliminatoria hay que prepararlo todo y hemos estado cerca pero no hemos llegado", lamentó. "Son jugadas puntuales, me esperaba un remate más fuerte, intento despejarla y se me queda por el medio y vuelvo a reaccionar. Estaba demasiado reactivo para la poca fuerza con la que venía el balón, por eso me quedo quieto. Bueno, ya ha pasado, son acciones puntuales y a seguir", valoró el tanto de Tchouaméni en el 3-3.
"Yo me siento muy orgulloso de haber jugado, de haberle plantado cara a este equipo, tanto hoy como en el partido de ida. Y sí que nos damos cuenta de que hemos estado muy cerca y de que tenemos que sentir mucho orgullo por haber existido esta eliminatoria", reiteró.
Finalmente, Remiro pidió respeto en el trato dentro del terreno de juego. "Yo no soy de quejarme, pero me gustaría que todo el mundo se hablara mejor en el campo. Árbitros, jugadores, y sobre todo que fuera para los dos lados igual. Creo que estamos acostumbrados en general a hablarnos mal, a faltarnos el respeto y no ayuda al fútbol en general. Entonces, bueno, hay que darle una vuelta", concluyó.