Actualizado 03/04/2025 14:44

La cultura de las tapas

Las tapas forman parte de la identidad cultural de los españoles
Las tapas forman parte de la identidad cultural de los españoles - Freepik

MADRID 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

 

Nadie duda ya de que las tapas son uno de los grandes patrimonios que hay en España, y es algo que se ha exportado al mundo entero. Y no hablo solo de comida en pequeñas porciones, sino de una costumbre muy arraigada entre los españoles de reunirse en los bares y tabernas para socializar, mientras se disfruta de varias rondas de comida y de bebida que acompañan, en este caso, a la conversación.

En definitiva, se trata de una verdadera cultura de las tapas o de “tapeo”. Por eso en 2018, la Dirección General de Bellas Artes y Patrimonio Cultural de España inició los trámites para solicitar a la Unesco que esta tradición, tan representativa de nuestra identidad cultural, sea declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Este año, se cumple el X aniversario de una excelente revista cuya cabecera se llama, precisamente, Tapas, y es un auténtico referente gastronómico. Y aunque la revista toca muchas otras temáticas, creo que el nombre es muy acertado, porque hay pocas cosas tan características de nuestra gastronomía como lo son las tapas.

Tapas Magazine

La revista pertenece al grupo Spainmedia, la editorial que dirige Andrés Rodríguez y que también edita otras grandes publicaciones como Forbes. Tapas Magazine, que recibió el Premio Nacional de Gastronomía en 2016, se ha consolidado en estos diez años como una de las mejores publicaciones de su sector.

Con Inma Garrido como jefe de redacción, Tapas aborda la gastronomía desde lo imprevisible: en sus portadas no hay cocineros, sino personas de diferentes disciplinas culturales, eso sí, siempre interactuando de forma divertida con algún elemento gastronómico. Sus artículos son una especie de picoteo, de pequeñas tapas que van abriendo boca y dejan paso a artículos gastronómicos más profundos, escritos por las mejores firmas del sector. Solo hacen una excepción al año: el mes de abril le conceden la portada a un cocinero. Es el número donde premian al Best Chef of the Year, ese chef que ellos consideran relevante e inspirador.

En noviembre dan a conocer los bares y restaurantes, por Comunidades Autónomas, más valorados por su comité de expertos y el equipo editorial. Lo recogen en la Guía Tapas, que se presenta en un acto en Madrid, donde entregan las distinciones al mejor restaurante de cada Comunidad Autónoma. Y creo que es algo especialmente interesante, porque me parece un magnífico complemento de otro tipo de guías que establecen calificaciones como los soles Repsol o las estrellas Michelin.

Quiero elogiar de manera especial a esta revista, por su décimo cumpleaños y por haber conseguido mantener la edición impresa (que se complementa con la digital), sin desfallecer, a pesar de las dificultades que plantea llevar a cabo un proyecto editorial en papel, algo irreemplazable.

El origen de las tapas

Volviendo a las tapas, lo cierto es que se están poniendo más de moda que nunca en todo el mundo, aunque ya son varios los años que llevan ganando fama dentro y fuera de nuestro país.

Su origen es español, y se sitúa en tiempos de Alfonso X el Sabio y en su recomendación de no servir bebidas alcohólicas si no era con el acompañamiento de algo de comida, para mitigar los efectos del alcohol. Isabel la Católica ya aconsejaba esta costumbre entre los sacerdotes, y Carlos III lo hacía entre los militares.

Quizás el origen de la palabra puede estar en Alfonso XIII: en uno de sus viajes a Andalucía, le sirvieron un vaso de vino “tapado” con un platillo de jamón o de queso; la segunda vez, al ver que solo le servían el vino, dijo: “¿Dónde está la tapa?”.

Esta costumbre de “tapar la comida”, también se asocia con evitar que el polvo o los insectos cayeran en la bebida. E, incluso, los escritores Cervantes y Quevedo hacen alusión al hecho de servir productos salados como embutidos, aceitunas o frutos secos, que provocaban sed e incitaban a la bebida.

Una costumbre adaptada a cada región

Esta costumbre, que ya forma parte de una auténtica cultura y un estilo de vida, se vive de forma diferente en cada región de España. Mientras en Andalucía, la tapa es un acompañamiento de la bebida, en el País Vasco los protagonistas son los “pintxos”, y luego se eligen las bebidas. En Madrid, la gente va a los bares a tomar cañas y tapas (o aperitivos).

Y algo curioso es la tradición de ir de bar en bar, tomando una tapa y una bebida en cada uno, como si de una ruta gastronómica se tratara. Al final, no deja de ser una excusa para socializar y para disfrutar de la gastronomía en compañía.

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